Alexis Acosta

📸 Fotografía de Keenan Constance en Pexels.

¿Por qué solemos pensar que siempre debemos soportar los embates de la vida con dureza?

¿Realmente está tan mal en ocasiones sentirnos frágiles?

Entiendo a la vulnerabilidad como un gran poder porque nos recuerda que somos seres emocionales.

Algunas de esas emociones nos trasladan a vivir en el momento presente. Y eso desde mi punto de vista es positivo.

Sentirnos en ocasiones vulnerables también nos ayuda identificar lo que nos duele, es decir, nuestras debilidades e imperfecciones “naturales”.

También es valioso porque reconocerlas es el primer paso para aceptarlas como parte de nuestra personalidad o para tomar el valor que necesitamos y hacer cambios que mejoren nuestra calidad de vida.

Ser vulnerable no es lo mismo que ser débil.

Sentirnos vulnerables es una señal de que estamos viviendo plenamente.

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